El gremio de laboratorios farmacéuticos Asilfa advierte que la permisología y los retrasos regulatorios están frenando el potencial exportador de Chile, en un contexto donde la industria busca consolidarse como un hub regional. A menos de un año de la renovación de la certificación del Instituto de Salud Pública (ISP) como autoridad de alta vigilancia sanitaria ante la Organización Mundial de la Salud, la agrupación planteó sus urgencias al gobierno, incluyendo la reducción de los tiempos de registro de medicamentos y la eliminación de trabas burocráticas que datan de 2011. La asociación, que este 2026 cumplió 40 años, reúne a 15 socios, de los cuales seis tienen plantas productivas en Chile. Su vicepresidente ejecutivo, Patricio Huenchuñir, asumió en enero de 2024 y hoy es la cara visible del gremio, que concentra el 27,5% de las ventas del mercado farmacéutico nacional, con un 60% de producción local y un 40% importado.
REGULACIÓN SANITARIA Y DESAFÍOS DEMOGRÁFICOS
La industria se prepara para el envejecimiento acelerado de la población chilena, fenómeno que incrementará la demanda de fármacos. Huenchuñir señaló que es necesario mejorar los procesos productivos y generar más medicamentos para abastecer a la población creciente. Para ello, el gremio busca incentivar la inversión privada y atraer capital extranjero que permita instalar nuevas plantas en el país. En ese marco, Asilfa se reunió con la ministra de Salud, May Chomali, para transmitirle sus principales preocupaciones. Una de ellas es la renovación de la certificación del ISP como autoridad de alta vigilancia sanitaria, proceso que debe realizarse el próximo año. Chile es uno de los ocho países de América Latina con ese estatus, lo que otorga confianza internacional en la calidad de los medicamentos producidos localmente. “La confianza es absoluta con respecto a los productos y no hay ninguna duda”, afirmó Huenchuñir.
TIEMPOS DE REGISTRO Y EL IMPACTO DEL HACKEO
Otro problema crítico es el retraso en los registros de medicamentos innovadores. Según la normativa, el proceso debería demorar seis meses, pero la autoridad sanitaria está tardando entre 20 y 24 meses en promedio, denunció el ejecutivo. A esto se suma el hackeo que sufrió el ISP el año pasado, que provocó la pérdida de información y demoras aún más significativas. Huenchuñir calificó la situación como “casi catastrófica” y señaló que aún no se ha podido recuperar completamente la capacidad de respuesta. Estos retrasos afectan la llegada de nuevas terapias al mercado y la competitividad del sector.
TRABAS A LA EXPORTACIÓN
Aunque entre un 10% y un 30% de los medicamentos producidos en Chile se exportan a países como Perú, Bolivia, Paraguay y Centroamérica, el país no es un gran proveedor regional. Huenchuñir explicó que la principal barrera es la permisología: desde 2011, para exportar medicamentos se requiere un registro previo de exportación otorgado por la autoridad sanitaria local, lo que duplica los trámites porque los productores deben cumplir también con la autoridad del país de destino. Esta obligación debía ser reglamentada por la autoridad, pero el reglamento nunca se dictó. En 2023, la Contraloría General de la República estableció un cambio de criterio: mientras no exista el reglamento, todos los medicamentos fabricados en Chile deben someterse al reglamento completo del medicamento nacional, lo que dificulta enormemente la exportación. “El registro de exportación me parece un sinsentido que no facilita aumentar la capacidad productiva local”, sostuvo el gremialista. Pese a ello, Huenchuñir aseguró que Chile tiene potencial para ser un gran hub farmacéutico en innovación, producción y abastecimiento para toda América Latina.
ESTUDIO DE LA FNE
Hace una semana, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) anunció un estudio de mercado enfocado en las condiciones de competencia del sector farmacéutico en todos los canales de comercialización, considerando el marco regulatorio e institucional. Al respecto, Asilfa manifestó que el estudio no debería limitarse a repetir diagnósticos conocidos. Huenchuñir señaló que “hablar de dinámica competitiva en medicamentos exige mirar la ruta completa de acceso”, y agregó que el desafío no está solo en el precio, sino en que las personas sepan dónde obtener los fármacos y puedan hacerlo a tiempo. El gremio instó a revisar los tiempos regulatorios, la incorporación de nuevas terapias, los mecanismos de cobertura, las compras públicas y la capacidad de asegurar abastecimiento continuo. “Muchas veces las personas compran medicamentos a precio de lista sin saber que podrían acceder sin costo por medio de una cobertura pública, reembolsos o menor copago”, añadió Asilfa.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
