Las empresas chilenas están redefiniendo sus prioridades estratégicas: la preocupación por el entorno macroeconómico cede terreno ante la presión de una competencia más agresiva y la irrupción de nuevas tecnologías. Así lo revela la cuarta versión de la encuesta regional de la consultora internacional EY, aplicada a casi dos mil ejecutivos de 18 países, de los cuales poco más de 500 corresponden a Chile. El sondeo, realizado durante 2026, captura un punto de inflexión en la manera en que las compañías locales proyectan los próximos tres años.
PRINCIPALES DESAFÍOS EXTERNOS
Al ser consultados sobre los riesgos externos que enfrentarán sus negocios en el corto plazo, los ejecutivos chilenos identificaron como principal amenaza la “entrada de nuevos competidores y sustitutos”, con un 31% de las menciones, cinco puntos porcentuales más que en la edición anterior. Le sigue de cerca el ítem “cambios en la demanda, preferencias y comportamientos de los clientes y consumidores”, que alcanzó un 30%, tres puntos por encima del año pasado.
Estos números contrastan con la evolución de las inquietudes macroeconómicas. La preocupación por el escenario económico local bajó de 34% a 25%, mientras que la incertidumbre internacional se mantuvo estable en 27%. Eduardo Valente, socio líder de Mercados EY Latinoamérica, señaló: “Después de varios años de alta inflación, tasas elevadas e incertidumbre, hoy el entorno macro es percibido como más predecible, o al menos más gestionable. Por eso el foco se está moviendo: desde mirar el contexto hacia ejecutar mejor el negocio”.
CAMBIO ESTRUCTURAL EN LA COMPETENCIA
Valente profundiza en las causas de este desplazamiento. Sostiene que el nivel de competencia cambió de manera estructural: “Hoy no solo hay más competidores, sino que aparecen más rápido, con modelos más ágiles y con tecnología que reduce las barreras de entrada. A eso se suma un cliente mucho más exigente, informado y menos leal”. En ese escenario, el riesgo principal ya no es el ciclo económico, sino la capacidad de diferenciarse, innovar y capturar crecimiento antes que los rivales.
El ejecutivo agrega que las empresas no han abandonado la vigilancia sobre la economía, sino que han aprendido a convivir con ella. La atención, dice, se está trasladando desde el contexto macro a la capacidad real de crecer, competir y adaptarse. La diferencia la marcarán aquellas organizaciones que logren adaptarse más rápido, ejecutar mejor y aprovechar oportunidades antes que el resto.
DESAFÍOS INTERNOS Y TECNOLOGÍA
En el ámbito interno, los ejecutivos chilenos priorizan las mejoras operacionales, de productividad y costos, que encabezan la lista con un 34%. El crecimiento de participación de mercado le sigue con un 29%, mientras que la tecnología y la transformación digital se consolidan en un 28% de las preferencias.
Dentro de ese último ítem, la encuesta de EY ahonda en el rol de la inteligencia artificial y la analítica avanzada. Ambas se afianzan como el eje de las estrategias de modernización empresarial. Entre las tecnologías disruptivas con mayor potencial de impacto, los ejecutivos destacan la inteligencia artificial avanzada y los sistemas autónomos (81%), seguidas por analytics y big data (71%). También sobresalen la automatización inteligente y la robótica (67%), la infraestructura digital (65%) y la ciberseguridad (64%), lo que refleja un creciente foco en eficiencia, resiliencia y gestión de riesgos tecnológicos.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
