La acusación constitucional contra el exministro de Hacienda Nicolás Grau se ha convertido en la de menor respaldo en el Senado desde el retorno a la democracia, un hecho que marca un hito por el escaso apoyo que logró entre los senadores. Impulsada por los diputados de los partidos Nacional Libertario y Republicano, la iniciativa fracasó al no alcanzar los 26 votos necesarios para declarar culpable al exsecretario de Estado, y obtuvo cifras que la sitúan en el último lugar del historial de libelos acusatorios tramitados en la Cámara Alta. El resultado representa un golpe político para los sectores que promovieron el proceso, y deja en evidencia la escasa adhesión que logró el libelo entre los senadores.
ACUSACIÓN HISTÓRICA
La votación se realizó tras más de siete horas de debate en el Senado. De los cuatro capítulos que componían la acusación, el primero fue el que más adhesiones concitó, con 16 votos a favor. En contraste, el segundo capítulo apenas logró nueve respaldos, una cifra que refleja la falta de apoyo transversal. Incluso dos senadores del comité republicano, Rodolfo Carter y Cristián Vial, rechazaron ese capítulo y también el cuarto. La meta para condenar a Grau era de 26 votos, mayoría del Senado en ejercicio. Sin embargo, desde antes de la votación el quórum se veía difícil de alcanzar debido a la inhabilitación anunciada por el presidente de Evópoli, Luciano Cruz-Coke. Además, el senador Manuel José Ossandón, de Renovación Nacional, inicialmente pidió permiso constitucional para ausentarse, lo que habría reducido el quórum a 25 votos, pero finalmente anuló esa solicitud, elevando nuevamente la vara a 26. Ossandón, desde Paraguay, calificó la acusación como un “bochorno” y señaló que “era un tremendo error porque si tú te vayas a meter en una pelea de esta magnitud es para ganarla”.
VOTACIÓN EN EL SENADO
El magro resultado posiciona a la acusación contra Grau en el decimotercer lugar entre las más de 40 acusaciones constitucionales presentadas desde 1990 que lograron llegar al Senado. De los nueve ministros del presidente Gabriel Boric que han sido acusados constitucionalmente, solo dos han pasado la valla de la Cámara de Diputados: el propio Grau y el exministro de Energía Diego Pardow. En el caso de Pardow, la votación en el Senado, aunque también fue rechazada, obtuvo mayores respaldos: uno de sus capítulos reunió 17 votos a favor y el otro alcanzó 21.
COMPARACIÓN CON OTRAS ACUSACIONES
La comparación con acusaciones anteriores evidencia la escasa adhesión que logró el libelo contra Grau. Durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, la oposición impulsó diez acusaciones, de las cuales cuatro prosperaron hasta el Senado. La primera fue contra el entonces ministro del Interior Andrés Chadwick, quien fue declarado culpable con 23 votos a favor y 18 en contra. Luego, el exintendente Felipe Guevara fue absuelto tras obtener 18 votos en su contra. El también ministro del Interior Víctor Pérez fue declarado inocente; el primer capítulo de su acusación obtuvo 17 votos, el segundo 15 y el tercero 14. Finalmente, el expresidente Piñera fue acusado en noviembre de 2021 en el contexto de los Pandora Papers y la venta de la Minera Dominga. El primer capítulo de ese libelo reunió 24 votos a favor y el segundo 22. En todos estos casos, los respaldos fueron superiores a los obtenidos por la acusación contra Grau.
DERROTAS EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS
El historial reciente de acusaciones constitucionales también registra fracasos previos en la Cámara de Diputados. En el caso de la entonces ministra de Justicia Marcela Ríos, acusada por los indultos otorgados por el presidente Boric, la votación ni siquiera alcanzó un tercio de los diputados, obteniendo solo 49 de 155 votos. Un resultado similar se produjo contra la exministra del Interior Izkia Siches, impulsada por republicanos, que solo logró 57 votos para rechazar la cuestión previa, muy por debajo de los 72 necesarios. En esa ocasión, un grupo de diputados de Chile Vamos se desmarcó. Otro caso fue la acusación contra el exministro de Educación Marco Antonio Ávila. En medio del caso Democracia Viva, la derecha confiaba en obtener los 78 votos para aprobar la acusación, pero solo alcanzó 69, con desmarques de diputados de Evópoli.
La acusación constitucional contra Nicolás Grau no solo representa un fracaso de los sectores que la impulsaron, sino que fija un nuevo piso en el respaldo legislativo a este tipo de procesos, dejando una lección sobre la dificultad de articular mayorías en un escenario político fragmentado.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
