El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, aceptó conformar una mesa de negociación con senadores de distintos sectores para abordar el proyecto de Reconstrucción Nacional, una iniciativa gubernamental que enfrentó una ajustada votación en el Senado. La decisión marca un cambio en la postura inicial del jefe de las finanzas públicas, quien hasta ahora había evitado este mecanismo de diálogo directo.
La senadora Paulina Núñez, presidenta de la Cámara Alta y militante de Renovación Nacional, fue la impulsora de esta instancia. La idea circuló en los pasillos del Congreso incluso antes de la votación en general del proyecto, debido al estrecho margen de apoyo con que contaba el Ejecutivo. La iniciativa logró 26 votos a favor, 23 en contra y una abstención.
CONTEXTO DE LA VOTACIÓN AJUSTADA
El proyecto de Reconstrucción Nacional fue aprobado en general el pasado miércoles, con los votos justos para su avance. La incertidumbre económica que genera la tramitación de esta megarreforma llevó al ministro Quiroz a mantener la votación programada, pese a las dudas sobre su resultado.
El Ejecutivo apostó por tratar de sacar la iniciativa lo antes posible del Congreso, evitando dilaciones que pudieran afectar la reactivación económica. Sin embargo, el ajustado resultado evidenció la necesidad de un espacio de diálogo más amplio para acercar posiciones entre oficialismo y oposición.
REUNIÓN CON SENADORES OFICIALISTAS
Esta mañana, el ministro Quiroz se reunió en la sede del Ministerio de Hacienda con un grupo representativo de senadores del oficialismo. El objetivo era alinear la estrategia de tramitación para la etapa que sigue en el Senado, a días de que venza el plazo para presentar indicaciones al megaproyecto.
A la cita asistieron los senadores Javier Macaya (UDI), Luciano Cruz-Coke (Evópoli), Rodolfo Carter (indep. republicano) y la propia Paulina Núñez (RN). Durante el encuentro se analizaron los pasos a seguir y la posibilidad de abrir un canal de conversación con la oposición.
LA PROPUESTA DE LA SENADORA NÚÑEZ
La senadora Núñez había planteado públicamente la necesidad de conformar una mesa técnica, aunque reconoció que en realidad se trata de una instancia política. «Para constituir una mesa técnica, en realidad política, convengamos que lo mínimo que se requiere es que el gobierno también esté en la mesa, de eso estamos muy conscientes», declaró el martes.
La parlamentaria agregó que, sin perjuicio del trabajo que se desarrollará en las comisiones ya convocadas (Trabajo, Medio Ambiente y Hacienda), se busca una discusión distinta. «Queremos tener una discusión distinta, que al menos tengamos un marco de entendimiento, que sepamos cuáles son las líneas rojas y dónde podemos ir acercando posiciones», explicó.
La idea central es sentarse a conversar algunas indicaciones que podrían ser presentadas para corregir la iniciativa gubernamental, buscando un marco de entendimiento que permita destrabar las diferencias.
COMPOSICIÓN DE LA MESA POLÍTICO-TÉCNICA
El ministro Quiroz se allanó a participar en esta instancia. La cita se realizará en la sede Santiago del Congreso Nacional. A ella asistirán el propio Quiroz, la senadora Núñez, senadores oficialistas y de oposición.
Entre los participantes de la oposición se encuentran la jefa de bancada del Comité Unido, Yasna Provoste (DC), y la subjefa Claudia Pascual (PC). La presencia de estas parlamentarias busca dar representatividad a sectores que han manifestado reparos a la megarreforma.
PRÓXIMOS PASOS EN LA TRAMITACIÓN
El proyecto de Reconstrucción Nacional continuará su tramitación en las comisiones de Trabajo, Medio Ambiente y Hacienda, donde se estudiarán las indicaciones que se presenten. La mesa político-técnica pretende complementar ese trabajo con un espacio de diálogo más amplio y menos formal.
El plazo para presentar indicaciones se acerca, lo que añade urgencia a la necesidad de acercar posiciones. El gobierno espera que este mecanismo permita destrabar los puntos más controvertidos y asegurar la aprobación definitiva de la iniciativa.
La decisión del ministro Quiroz de sumarse a la mesa representa un giro en su estrategia inicial, que priorizaba una tramitación rápida sin mayores concesiones. Ahora, el Ejecutivo apuesta por un diálogo más amplio que pueda garantizar los votos necesarios en las etapas siguientes.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
