El conflicto armado desatado en Medio Oriente desde finales de febrero pasado ya impacta con fuerza en los costos de la construcción chilena. Según proyecciones del gremio, los precios de los materiales han escalado casi un 20% en pocos meses, lo que amenaza con trasladarse al valor final de las viviendas. Los actores del sector advierten que, de mantenerse la tensión geopolítica, la presión inflacionaria podría profundizarse y frenar nuevas inversiones inmobiliarias.
IMPACTO EN LOS COSTOS DE LA CONSTRUCCIÓN
La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) ha puesto el foco en un incremento acumulado de 19,4% en los precios de los insumos desde que se intensificó el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Esta variación supera ampliamente el promedio de los últimos años y afecta a todas las divisiones del rubro. Como referencia, el presidente del gremio, Alfredo Echavarría, señaló que las obras vinculadas a infraestructura exhiben un aumento mensual anualizado de 26,6%.
Desde la Asociación de Desarrolladores Inmobiliarios (ADI), su gerente general, Slaven Razmilic, explicó que el alza del petróleo incide a través de tres canales principales: el costo del transporte, tanto local como internacional; el encarecimiento directo de materiales cuya materia prima depende del crudo, como asfaltos, membranas impermeabilizantes, pinturas, adhesivos, tuberías y revestimientos; y el costo operacional en faenas iniciales como excavación y fundaciones, donde la maquinaria pesada consume combustibles de forma intensiva.
Hans Ruber, risk & portfolio associate de Xepelin Chile, detalló que durante marzo se registró una fuerte alteración en la cadena de suministro. Las ventas de materiales subieron un 7% respecto del mes anterior, mientras que los precios lo hicieron en un 14% en el segmento de construcción de viviendas, lo que refleja una presión desmedida sobre los márgenes.
CIFRAS POR TIPO DE OBRA
La plataforma de gestión de abastecimiento Iconstruye estimó que, dependiendo del tipo de proyecto, su nivel de avance y la intensidad en el uso de materiales y combustibles, el impacto en los costos puede oscilar entre un 5% y un 16,6%. Su gerente general, Ignacio Vila, puntualizó que los elementos más golpeados son aquellos donde el petróleo es materia prima directa o incide fuertemente en su fabricación y transporte, como el asfalto, el hormigón y la pintura.
Iconstruye proyecta que, si el valor del petróleo WTI se mantiene en torno a US$100 el barril, los costos de los materiales duplicarían la variación normal (que es de 3%, en línea con el IPC). En un escenario más extremo, con el barril superando los US$150, el alza anual de los insumos se ubicaría entre un 11% y un 16%.
TRASPASO A PRECIO DE VIVIENDAS
La pregunta que cruza al sector es si estos mayores costos se reflejarán en el precio final de las viviendas. Alfredo Echavarría afirmó que, en el escenario actual y sumado a los incrementos acumulados en años anteriores —producto de aumentos tributarios, mayores exigencias regulatorias y el alza del valor de los terrenos—, la situación sigue siendo compleja y los sobrecostos terminan traspasándose al comprador.
No obstante, Ignacio Vila matizó que el traspaso no será inmediato. El mercado cuenta hoy con un amplio stock de más de 100 mil viviendas disponibles, lo que actúa como un freno natural. Además, existe la expectativa de que el incremento de costos sea transitorio, por lo que las viviendas ya construidas no deberían sufrir un impacto directo en su valor. A esto se suman factores externos que buscan dinamizar el sector, como los subsidios a las tasas de interés y el proyecto en trámite para eliminar el IVA a las viviendas.
INVERSIÓN EN PELIGRO
El presidente de la CChC reconoció que hay cerca de 400 permisos de edificación para proyectos residenciales ya aprobados que no han iniciado obras debido a las dificultades del mercado para reducir el elevado stock. Por ahora, según Vila, no se están retrasando proyectos a raíz del alza de costos, pero advirtió que si la incertidumbre se mantiene por los próximos tres meses, podría comenzar a frenar las decisiones de inversión.
El escenario global sigue siendo volátil y la construcción chilena observa con atención los próximos movimientos del crudo y la evolución del conflicto bélico, mientras intenta contener costos y mantener la actividad.
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
