La millonaria inversión de Sartor en Miami que divide aguas y alienta esperanzas
Rodrigo Bustamante, socio y gerente general del brazo de banca privada del grupo Sartor, escribió el 1 de julio de 2022 a los directores del grupo financiero anunciando que estaban listos con un nuevo proyecto inmobiliario para el fondo Sartor Oportunidad y Desarrollo Inmobiliario USA en Miami, llamado One River Point. El proyecto elefantiásico contemplaba dos torres anguladas unidas por un Sky Club, brandeado por Mercedes Benz y diseñadas por el arquitecto Rafael Viñoly, situado a orillas del río Miami, junto al distrito financiero Brickell. Cada torre tendría 65 pisos, 434 unidades de super lujo y 19 estudios sobre un terreno de 7.266 metros cuadrados. En 2024 el proyecto fue rebautizado como Faena Residences Miami y se incorporó Alan Faena a su desarrollo.
Un folleto de Sartor Finance Group anexado al expediente de la investigación de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) proyectaba ventas por US$ 941 millones y una rentabilidad anual de más de 20,71%. El tiempo estimado de desarrollo era 56 meses, con inicio de construcción en mayo de 2023 y fin previsto para febrero de 2027.
LA CMF RECONSTRUYE EL NEGOCIO
La CMF indagó este negocio en las investigaciones que terminaron con sanciones a los directores de la AGF de Sartor, que fue intervenida a fines de 2024 y luego ordenada liquidar, tras acusarlos de emplear fondos de terceros para financiar empresas relacionadas vinculadas a los mismos socios de la gestora.
La arquitectura legal del negocio es compleja. El 28 de octubre de 2022, Pedro Pablo Larraín Mery, controlador y presidente ejecutivo de Sartor, firmó un documento en representación de la sociedad Downtown Investment LLC, aportando US$ 27 millones y adquiriendo el 36,9333% del capital inicial de ORP Partners LLC, la sociedad dueña del proyecto. En total, según la defensa de Larraín, se aportaron US$ 35 millones provenientes de tres fondos de inversión públicos (Sartor Leasing, Proyección y Táctico Internacional), clientes privados y un fondo que invirtió directamente, Oportunidad y Desarrollo Inmobiliario USA.
Sin embargo, los tres primeros fondos y sus clientes no invirtieron directamente en Downtown Investment LLC. Fue otra sociedad, Asesorías e Inversiones Cerro El Plomo SpA (Cepsa), la titular de las acciones, pero los fondos fueron intermediados por una sociedad de los accionistas del grupo: Asesorías e Inversiones Sartor S.A. Posteriormente, todo se concentró en un solo fondo, Táctico Internacional.
En los primeros interrogatorios de fines de 2024, la Unidad de Investigaciones de la CMF, dirigida por Andrés Montes, no consultó por este proyecto. Ya en 2025, la CMF entró en profundidad en One River Point. A varios ejecutivos del grupo preguntó por qué en octubre de 2022 los fondos públicos de Sartor, días antes del aporte en Estados Unidos, transfirieron más de $15 mil millones a cuentas de Asesoría e Inversiones Sartor y no a Cepsa.
Pedro Pablo Larraín declaró el 9 de abril de 2025 que la operación tenía origen en la búsqueda de financiamiento para el proyecto. Como ninguno de los fondos públicos salvo Táctico Internacional tenía cuenta corriente en dólares, se hizo un traspaso a través de la matriz, firmándose un mandato desde Cepsa a Asesorías Inversiones Sartor S.A. Miguel León Núñez, director de la AGF, declaró no tener conocimiento de la operación.
EL INTERVENTOR Y LA DEUDA
El interventor de la AGF de Sartor, Ricardo Budinich, designado por la CMF, informó en mayo de 2025 que Cepsa mantenía una deuda de US$ 33 millones con el fondo Sartor Fund, creado en Islas Caimán. Táctico Internacional era el principal aportante de ese fondo. Budinich indicó que para esa operación se mencionó como único objetivo de inversión el proyecto One River Point, inversión que no se ha podido respaldar ni comprobar.
En agosto de 2025, la CMF encomendó a la gestora Toesca la liquidación de algunos fondos de Sartor, entre ellos Táctico Internacional, accionista indirecta del proyecto. Toesca se querelló por administración desleal y negociación incompatible contra los Sartor. Su socio Manuel José Ossa declaró ante la Fiscalía de Alta Complejidad y Crimen Organizado que el fondo Sartor Táctico Internacional fue utilizado como fuente principal de financiamiento del proyecto inmobiliario en Estados Unidos. Ossa señaló que el núcleo del perjuicio no radica en la viabilidad del proyecto, sino en la arquitectura financiera diseñada para excluir al fondo de la titularidad y beneficios económicos del activo financiado, ya que el fondo nunca adquirió la calidad de propietario ni beneficiario.
EL ORIGEN DEL NEGOCIO
Sartor aterrizó en Miami por dos empresarios chilenos: Victoriano Cerda y Marcelo Pesce. Ambos conocen bien el negocio inmobiliario en Estados Unidos y presentaron el proyecto One River Point. Cerda y Pesce son inversionistas directos y para ello crearon Downtown Development LLC, que en 2022 entró con el 20% de ORP Partners LLC, la gestora del proyecto.
LARRAÍN CONTRAATACA
Jaime Winter Etcheberry, penalista que representa a Pedro Pablo Larraín, respondió a las acusaciones de Toesca señalando la seriedad del proyecto, los grupos financieros que lo respaldan y los márgenes de utilidad proyectados. Winter sostuvo que Larraín carecía de facultad discrecional sobre el destino de los fondos y que los aportes no fueron canalizados personalmente por él. Además, ofreció trasladar el porcentaje del proyecto desde la sociedad constituida en Estados Unidos a la administración de Toesca mediante una permuta financiera, pero la oferta fue rechazada.
Winter también reprochó la inacción de Toesca al no concurrir a llamados de capital, lo que diluiría la participación de los fondos chilenos en el proyecto de 28,9% a 17,59%, con un perjuicio estimado de al menos US$ 20 millones. Toesca respondió que los fondos están en liquidación y que sería un contrasentido invertir en una sociedad administrada por Larraín.
EL PROYECTO AÚN NO SE INICIA
En 2022 Sartor anunciaba que el proyecto comenzaría a construirse en 2023. La ex gerenta general de la AGF, Francisca Valenzuela, declaró que el fallecimiento del arquitecto Rafael Viñoly en marzo de 2023 frenó el inicio. Recién en 2024 se lanzó el proyecto en Miami y se comenzó con las preventas. Según Winter, las ventas han alcanzado un 27% del proyecto, con unidades de entre US$ 1,3 millones y US$ 8,2 millones. Alguien con contacto con Faena y Fortune dice que las ventas se acercan al 40% y que solo el terreno, adquirido en unos US$ 90 millones, está valorizado en US$ 227 millones, muy por encima de la estimación de Deloitte de US$ 87 millones.
La página web de Faena Residences sitúa ahora el año de construcción en 2028, cinco años después de la fecha estimada por el primer brochure de Sartor.
Fuente: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
