La historiadora Ana María Stuven, especialista en historia de las mujeres y autora del libro “Feminismo. Un concepto necesario para la historia de las mujeres en Chile”, analiza desde una perspectiva jurídica y social la evolución de los derechos femeninos en el país. Su obra, presentada en el Teatro Municipal de Santiago, el mismo escenario donde en 1949 se firmó la ley que otorgó el sufragio universal a las mujeres, recorre más de dos siglos de demandas y conquistas legales. Para Stuven, el feminismo no es solo un movimiento social, sino un concepto que ha nombrado la agencia de las mujeres en su progreso dentro de la ciudadanía.
CONTEXTO Y REVELACIÓN
La experiencia personal de Stuven marcó su enfoque. Durante 30 años hizo clases frente a la Cárcel de Mujeres sin saberlo. Al cruzar la calle y entrar, su vida cambió. Esa vivencia dio origen a la corporación Abriendo Puertas, dedicada a la reinserción de mujeres privadas de libertad. Ella sostiene que el sistema carcelario femenino ha sido pensado desde parámetros masculinos, ignorando las diferencias sociales y familiares. El 80% de las mujeres privadas de libertad son madres de un promedio cercano a tres hijos, lo que plantea serias interrogantes sobre el sentido de ciertas condenas aplicadas a perfiles específicos.
FEMINISMO COMO CONCEPTO JURÍDICO
Stuven define el feminismo como un concepto necesario para entender la historia de las mujeres en Chile. A través de su libro, narra el proceso como un continuo, donde convergieron diversas corrientes: el feminismo católico, el laico, el obrero, el gradualista de Amanda Labarca, el igualitarista de Elena Caffarena, el conservador y el militante. Para ella, el feminismo es agencia femenina, incluso cuando esa agencia se pone al servicio de causas que no son de género, como las marchas de las cacerolas en los años 70.
AVANCES LEGISLATIVOS
La historiadora destaca los enormes avances legales desde el retorno a la democracia. Menciona las leyes de cuotas, la creación del Ministerio de la Mujer, las reformas sobre administración de bienes, filiación, relaciones familiares e igualdad jurídica. Las políticas de acción afirmativa aceleraron la integración de las mujeres en ámbitos donde arrastraban brechas históricas. Sin embargo, reconoce que persisten desigualdades en el acceso a cargos directivos, empresas y espacios de poder económico, así como brechas en el acceso al trabajo. El debate sobre la sala cuna es, para ella, un tema urgente.
POLARIZACIÓN Y RADICALIZACIÓN
Stuven critica la consigna “El violador eres tú” del movimiento LasTesis, calificándola de exageración y error político. Sostiene que el Estado no es el violador, sino que existen estructuras sociales patriarcales no superadas. Afirma que algunos feminismos radicales han socializado una imagen antimasculina que distorsiona el concepto mismo de feminismo. La polarización en el uso del concepto es grave, pues rompe los códigos de género que son estructuralmente relacionales. Incluso, menciona que cuando grupos feministas toman una universidad y excluyen a los hombres, atentan contra esos códigos y generan desprestigio.
MUJERES PRIVADAS DE LIBERTAD
Uno de los temas pendientes más críticos para Stuven es la situación de las mujeres encarceladas. El sistema penitenciario femenino ha sido pensado bajo parámetros masculinos, lo que produce una invisibilización de sus necesidades. La historiadora sostiene que hay una ceguera respecto de las consecuencias sociales de la privación de libertad femenina, particularmente sobre los hijos e hijas de estas mujeres. Se pregunta por qué, en una sociedad que valora la familia, no se revisan las condenas aplicadas a determinados perfiles de mujeres.
HORIZONTE DEL FEMINISMO
El horizonte del feminismo, según Stuven, es superar progresivamente todas las brechas para lograr una inclusión sustantiva de las mujeres. El patriarcado perdura, en parte, porque las propias mujeres siguen reproduciendo ciertos códigos patriarcales. El cambio cultural es fundamental, y el Estado debe fomentar políticas como la corresponsabilidad en el hogar. A pesar de las voces críticas y los movimientos pendulares, la historiadora cree que los argumentos a favor de la igualdad y la inclusión tienen una fuerza difícil de invalidar.
Fuente original: La Tercera
Nota del Editor Fotografía referencial generada por Inteligencia Artificial.
